Arestines en caballos: la causa decide el tratamiento

Los arestines son un patrón de costras con varias causas posibles, de las bacterias a los ácaros o la piel blanca sensible al sol. Qué hay detrás, cuándo la pata necesita veterinario y cómo prevenirlos sin lavar de más.

Mostafa Zamani7 min de lectura

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Un caballo castaño con una estrella blanca asomado a una puerta de madera de un prado, con la entrada convertida en un barrizal lleno de charcos en un día gris.

Lleva dos semanas lloviendo, la entrada del paddock es un barrizal y, al levantar un pie trasero, encuentras costras en la parte de atrás de la cuartilla blanca, con el pelo húmedo y apelmazado debajo. Antes de comprar una crema, conviene saber qué son de verdad los arestines en caballos, porque la respuesta cambia lo que le pones a esa pata.

Aquí verás qué puede haber detrás de las costras, cuándo la pata necesita un veterinario y no una crema, y cómo prevenirlo sin lavar de más. No es consejo veterinario: el diagnóstico y cualquier medicamento con receta son cosa de tu veterinario.

Los arestines en caballos son un patrón, no una sola enfermedad

Los veterinarios hablan de dermatitis de la cuartilla; en inglés es mud fever, y en textos traducidos aparece como fiebre del barro. No hemos encontrado ninguna facultad ni organismo español con una guía propia sobre arestines en caballos, así que lo que sigue se apoya en fuentes internacionales. La facultad de veterinaria de Purdue, en Estados Unidos, lo describe como un problema de piel mixto, bacteriano, a menudo fúngico y a veces parasitario del talón, la parte posterior de la cuartilla y el menudillo.

Una revisión de 2013 para veterinarios equinos afirma que la dermatitis de la cuartilla no es una enfermedad única, sino un patrón de reacción de la piel, un síndrome y no un diagnóstico, y que la clave para evitar fracasos es identificar la causa antes de tratar. Una revisión de 2023 en JAVMA, la revista de la Asociación Médica Veterinaria Americana, añade que la terapia sigue siendo en gran parte empírica. Las costras se parecen sea cual sea el origen; lo que decide el tratamiento es la causa.

Qué puede haber detrás de las costras

CausaQué caballosQué necesita
Bacterias en piel reblandecida por el agua y el barroCualquier caballo, peor en épocas húmedasPatas secas y el tratamiento que elija tu veterinario
Ácaros ChorioptesCaballos con muchas cernejas, sobre todo razas de tiroSu propio tratamiento, del veterinario
Vasculitis de la cuartillaSobre todo patas blancasBiopsia, protección del sol y fármacos con receta
FotosensibilizaciónPiel blanca, a menudo tras comer una planta que daña el hígadoVeterinario, análisis hepáticos y sombra o cuadra durante el día

Bacterias

La piel mojada se reblandece, el barro la roza y entran bacterias; así explica la British Horse Society (BHS) por qué es más frecuente en invierno. Cuál es la bacteria está menos claro de lo que dicen los folletos. Un estudio de Múnich examinó cada semana, de agosto a octubre y durante dos otoños, a 100 caballos jóvenes de sangre caliente: 33 desarrollaron lesiones en la cuartilla, se cultivaron estafilococos y estreptococos en 10 de los 12 casos muestreados, y la bacteria que suelen culpar los folletos, Dermatophilus congolensis, no apareció en ninguno de los 10 caballos analizados.

Ácaros

El picor de los ácaros Chorioptes hace que los caballos con cernejas pateen y se rompan la piel. Un ensayo controlado con 19 caballos de cernejas abundantes considera este ácaro una causa frecuente de dermatitis de la cuartilla, señala que los fracasos y las recaídas son habituales y comprobó que la pauta que probó no eliminaba los ácaros.

Patas blancas y sol

En los caballos de Múnich, 37 de las 47 patas afectadas eran despigmentadas. Algunos caballos de patas blancas tienen vasculitis de la cuartilla, una inflamación de los vasos pequeños que la luz solar parece agravar. El laboratorio de diagnóstico de la Universidad de Guelph, en Canadá, explica que se diagnostica con una biopsia de piel, y una serie de 20 casos describió una mala respuesta al tratamiento y un pronóstico reservado. La fotosensibilización se parece pero es otra cosa: el Manual Veterinario Merck explica que en los caballos suele deberse a comer plantas que dañan el hígado, así que la piel es la señal y el hígado, el problema.

Hongos

Los hongos son la causa con menos pruebas a favor. La revisión de 2023 encontró asociaciones con los ácaros y con una flora bacteriana alterada, pero no con infecciones por hongos.

Por qué falla tanto la crema de la estantería

En Google, la primera página sobre arestines en caballos son sobre todo blogs de tiendas, marcas de pienso y fichas de producto, cada uno con una rutina para una sola causa. Una crema calmante no hace nada contra los ácaros, una vasculitis o un hígado dañado. Una encuesta a los propietarios de 123 caballos afectados, publicada en una revista veterinaria suiza, encontró que el 69 % de las decisiones de tratamiento se tomaron sin veterinario, y que alrededor de un tercio de los propietarios solo lo llamó cuando el caballo ya tenía dolor o cojeaba. Así, advierten los autores, cuesta más encontrar la causa y el tratamiento se alarga.

Ojo también con los antibacterianos sin receta. Un estudio suizo sobre la flora de la piel de 80 caballos encontró más estafilococos en las cuartillas afectadas, sobre todo donde ya se había usado un tratamiento antibacteriano. No demuestra que las cremas lo causaran, pero es otro motivo para que decida el veterinario.

Cuándo los arestines necesitan al veterinario

La BHS aconseja llamar al veterinario en cuanto sospeches de arestines, para que el tratamiento se ajuste a la causa. Como mínimo, llama si ves cualquiera de estas señales:

  • Cojera, o un caballo que no te deja tocar la pata.
  • Hinchazón que sube por la pata, o calor en ella. Sin tratar, la dermatitis de la cuartilla puede derivar en celulitis y linfangitis, infecciones que a menudo afectan a una sola pata.
  • Grietas profundas o secreción blanca o amarilla, motivos para llamar según Purdue.
  • Costras en las patas blancas de un caballo en pradera, sobre todo si hay piel dolorida en otras zonas blancas o rosadas: eso aleja la sospecha del barro y la acerca a la vasculitis o la fotosensibilización.
  • Un caso que no mejora con la rutina que empezaste, o que vuelve una y otra vez.

Si tu caballo tiene Cushing u otra enfermedad que debilite sus defensas, díselo al veterinario: la BHS señala que estos caballos sufren arestines con más facilidad y cuesta más tratarlos. Un hisopo, un análisis de sangre o una biopsia son las pruebas que ponen nombre a la causa.

Qué ayuda mientras llega el veterinario

Lleva al caballo a terreno seco. Según Purdue, lo principal para que cure es un entorno limpio y seco, quizá unos días en un box con cama seca. No arranques ni tires de las costras; la BHS dice que no deben quitarse a la fuerza salvo que el veterinario lo indique.

Si el veterinario te pide lavarla, usa agua templada y sécala del todo a toques con una toalla limpia. No pongas pomadas espesas y grasas ni cremas barrera sobre piel abierta: World Horse Welfare advierte que a estas bacterias les gustan los ambientes sin aire, y la BHS dice que una crema barrera sobre piel sucia o húmeda les da el sitio perfecto para crecer.

Prevenir los arestines sin lavar de más

La BHS incluye los lavados frecuentes, sobre todo si no se secan después, entre los factores de riesgo, y aconseja dejar que el barro se seque y cepillarlo. Los arestines en caballos se previenen sobre todo con suelo seco:

  • Da al caballo un sitio seco donde estar parte de cada día, y pon suelo firme en las entradas y alrededor de los bebederos.
  • Usa crema barrera antes de soltarlo solo sobre piel limpia, seca y sin heridas.
  • Si usas protectores para el paddock, que ajusten bien; Purdue añade que los vendajes que retienen humedad empeoran las cosas y que los protectores no se comparten entre caballos.
  • Mira la parte de atrás de cada cuartilla a diario. Los casos tempranos son los fáciles.

Los caballos con cernejas son el caso difícil. Purdue y la BHS sugieren esquilarlas donde el pelo retiene humedad, para que la piel se seque y se vea, pero los ácaros siguen necesitando su propio tratamiento. En el estudio de Múnich, la mayoría de las lesiones remitió cuando los caballos dejaron de salir al prado en noviembre: el suelo importa más que el bote.

Dónde encajamos nosotros

Hoofine no puede diagnosticar una pata, ni ningún artículo. La web sí puede ayudarte a encontrar veterinarios equinos y pupilajes cerca de ti y preguntarles por zonas secas. Si vas a comprar un caballo con cernejas, pregunta por sus patas en la revisión veterinaria precompra, y para el resto del invierno lee cuándo poner la manta a un caballo.

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